Concordia: Estudiantes desarrollaron un satélite y podrán lanzarlo al espacio

Se trata del “Concorsat”, desarrollado por estudiantes de dos escuelas secundarias de Concordia. Fue uno de los cinco proyectos seleccionados en concurso nacional y será lanzado al espacio.

Cinco grupos de estudiantes que pertenecen a las provincias de Entre Ríos, Tucumán, Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ganaron la segunda edición de CANSAT Argentina y tendrán la oportunidad de conocer el Centro Espacial Teófilo Tabanera perteneciente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de lanzar en un cohete sus desarrollos.

En la tarde de este martes, se anunciaron los equipos ganadores de la segunda edición de CANSAT Argentina, la iniciativa que propone a estudiantes de colegios secundarios de todo el país construir una carga útil cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete (de allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-, por sus siglas en inglés). La competencia es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

Los equipos seleccionados son: “ConcorSat”, de las escuelas de Entre Ríos “San Roque González de Santa Cruz” y “Renacer” (ambas de Concordia); “Cóndor salvaje”, del Instituto Técnico de Aguilares, de Concepción, Tucumán; “HYPERION”, del Colegio León XIII de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “Novationes”, del Colegio Nacional de Monserrat, de Córdoba capital; y “Roldán 2”, de la Escuela de Educación Técnico Profesional Nº 643 “Granaderos de San Lorenzo”, de la Localidad de Roldán, Santa Fe.

Próximamente, las y los estudiantes tendrán la posibilidad de viajar a Córdoba, al Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE para lanzar sus cargas útiles. En ese marco, realizarán distintas pruebas y mediciones, acompañadas/os por profesionales de CANSAT Argentina y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Cada uno de estos equipos probará las misiones secundarias que eligieron, entre las que se encuentran: medir los sonidos ambientales que pueden afectar la salud y el bienestar humano, así como al medioambiente; evaluar regiones incineradas de campos, que mejoren el manejo de cultivos; estimar los índices de contaminación lumínica y atmosférica producida por el tránsito vehicular; y estimar los índices de microplásticos en el aire. Todas ellas están relacionadas con las principales actividades que se llevan a cabo en sus localidades.