Murió un hombre que peleó durante años para que no fumigaran su casa

En la Asamblea ambiental retumbó fuerte la muerte de “Don Lovera”, un hombre que defendió a su familia y propiedad como pudo ante el atropello de las corporaciones que lo fumigaron y el Estado que protegió a los poderosos. 

“Querida asamblea: decirles que a fallecido Justo Bernardo Lovera 84 años luego de la situación angustiosa y vergonzante (5 de julio de 2019) con policías en nuestra casa para que pudieran pasar a fumigar y que tuvo difusión por la intervención de la Asamblea”, decía un mensaje telefónico.

Como se desprende de ese primer párrafo, la familia Lovera enfrentó durante años en Villa Celina, a una corporación que fumiga a metros de su propiedad. Resistían como podían. Pero no se puede mucho cuando el Estado también se pone del lado de los poderosos y usa el brazo armado para “servir y proteger”, pero servir y proteger a quién, es la inquietud de este cronista.

El pecado de Don Lovera y su familia era vivir detrás de unos silos. Silos que llegaron después que él. Constantemente y mucho más en los últimos años, consumieron pasivamente productos tóxicos emanados de la fumigación. Él a sus 84 años no resistió y sus seres queridos lo lloran sabiendo que por sus venas corre el mismo veneno.

“El lunes 4 de octubre de tardecita fumigaron fuerte don Lovera con sus pulmones deteriorados físicamente imposibilitado. Al otro día se lo llevó al hospital de Cerrito en donde el miércoles 6 de octubre fallece causa de la defunción fibrosis pulmonar (causales también exposición de sustancias nocivas) era sano nunca había fumado. Los agro químicos perjudican la naturaleza la vida. Descansa en paz don Lovera”, rezaba el mensaje.

Queda el testimonio audiovisual realizado por “nubes rápidas” que mostró el caso testigo que viven miles de familias en el país.